El Consejo Superior de Deportes, a través del Centro de Medicina del Deporte, recuerda la importancia de una buena aclimatación e hidratación para una práctica deportiva segura en ambientes calurosos. Recomiendan evitar las horas centrales del día.

La deshidratación progresiva durante el ejercicio es frecuente, puesto que muchos deportistas no ingieren suficiente cantidad de líquidos para reponer la pérdida de agua y de electrolitos que se produce a través del sudor. Esto no solo va a producir una disminución del rendimiento físico, sino que además, aumenta el riesgo de lesiones y puede poner en juego la salud e incluso la vida del deportista.

Para el director del Centro de Medicina del Deporte del CSD, el doctor Fernando Gutiérrez, especialista en medicina de la actividad física y el deporte, “las personas que realizan deporte durante un tiempo prolongado en un ambiente caluroso deben beber líquidos que, además de hidratar, aporten sales minerales, principalmente sodio, e hidratos de carbono de absorción rápida”.

Es fundamental conocer los protocolos correctos de aclimatación para mantener los niveles térmicos corporales adecuados a través de, por ejemplo, una buena equipación deportiva o con refrescantes duchas frías o baños en el mar. La alimentación desempeña un papel fundamental, y es recomendable la ingesta de frutas y verduras ricas en nutrientes y que ayudan a la hidratación.

Gutiérrez explica que “el verano es una época ideal para la práctica deportiva, para mantenerse activo y para disfrutar del deporte. Pero es fundamental respetar unas recomendaciones básicas para proteger la salud de las personas, especialmente los mayores y aquellas con dolencias cardiovasculares”.

DECÁLOGO SOBRE ACTIVIDAD FÍSICA Y DEPORTE EN AMBIENTES CALUROSOS

– La mejor hora para hacer actividad física en ambiente caluroso es a primera de la mañana, cuando la temperatura es más baja, o a última hora de la tarde.

– Evita las horas centrales del día, con mayor incidencia solar, y después de comer.

– Si solo dispone de las horas de más calor, decántese por una piscina o un sitio climatizado.

– La afectación individual dependerá de factores como el tipo de actividad (deportes de larga duración, deportes al aire libre, etc.), la edad (más sensibles niños y ancianos), el estado de salud y la forma física.

– Solo las personas bien aclimatadas y con una buena condición física pueden realizar actividad física/deporte en condiciones de mucho calor.

– A pesar de la prudencia, es malo volverse sedentario en verano, por lo que en sujetos no entrenados, se recomiendan rutinas poco intensas y de corta duración para habituarse progresivamente a las temperaturas altas.

– De todas formas puede llegar a ser un riesgo en pacientes con enfermedades cardiovasculares, en los que toman determinados fármacos (vasodilatadores, diuréticos…), en mayores de 65 años, personas obesas o con sobrepeso, personas con enfermedades crónicas, personas con infecciones agudas, en estos casos es mejor abstenerse hasta estar debidamente controlado por un médico especialista.

– El enfriamiento antes del ejercicio en climas cálidos, mediante, por ejemplo, la toma de bebidas, mejora la capacidad del cuerpo ante el calor, se recomienda que, durante el entrenamiento, ingieran bebidas frías, ayudan al organismo a mantenerse en los niveles térmicos adecuados.

– Si un practicante se siente inusualmente cansado durante el entrenamiento, hay que parar la sesión.

– La equipación también es muy importante, se deben llevar prendas claras y transpirables para permitir la evacuación del sudor y así disminuir la temperatura corporal.