CaixaBank y 2Playbook han publicado el informe “Paralímpicos, una carrera de obstáculos”. Más de una veintena de actores relevantes del sector deportivo han aportado sus reflexiones sobre su presente y futuro del deporte paralímpico en España.

En el documento, se repasan los retos del movimiento paralímpico español, que busca entrar en el Top 10 del medallero mundial, haciendo una radiografía de todos los ámbitos que ayudan a impulsar el éxito deportivo: El sistema de competición, las modalidades paralímpicas, el apoyo de la tecnología, el papel de los patrocinadores, el desafío de la visibilidad, la incorporación de atletas paralímpicos al mundo laboral y la dotación de infraestructuras accesibles para la práctica deportiva.

Todos esos ámbitos son imprescindibles para conseguir elevar el número de personas con discapacidad que practican deporte. De hecho, en España solo el 0,3% están inscritas a una federación deportiva. Hacer accesible la práctica de ejercicio físico es primordial para que cada vez más personas con discapacidad vean el deporte como una opción de desarrollo y salud.

Los expertos ponen de manifiesto que, en un momento en el que al patrocinio se le exige propósito, el deporte paralímpico está aprovechando la coyuntura. Las marcas encuentran referentes en los atletas paralímpicos, historias de superación y éxito a las que dar apoyo para que puedan seguir desarrollándose dentro y fuera del terreno de juego o la pista.

En los últimos años, los nuevos entornos digitales han abierto una ventana de oportunidad que las compañías están aprovechando para generar nuevos contenidos y los deportistas, al mismo tiempo, nuevos ingresos. Estas mejoras permiten a los atletas prepararse más y mejor y ello genera mejores resultados deportivos.

El estudio refleja que el Plan ADOP contó con siete millones de euros el año pasado y un total de 22 millones durante el ciclo paralímpico anterior, con el apoyo de casi una treintena de empresas, aunque la lista todavía puede crecer. Para el ciclo paralímpico de París 2024, la inversión en ADOP será de 19 millones de euros.

En cuanto a las aportaciones económicas de las empresas, muchos patrocinadores dedican una inversión casi equivalente al pago directo en activaciones que dan visibilidad al movimiento paralímpico dentro de la sociedad. Es una aportación intangible que se traduce en un mayor seguimiento por parte de los aficionados y, a mayor visibilidad, más capacidad de generar recursos que reviertan en la carrera de estos atletas.

Según el trabajo, la tecnología es parte fundamental del movimiento paralímpico desde su nacimiento, pero ningún avance ha sido tan determinante como la impresión 3D. Se espera que esta tecnología lleve al paralimpismo a una nueva dimensión, permitiendo imprimir guantes y prótesis ultrarresistentes y hechas a medida para que cada atleta pueda competir y mejorar su rendimiento. Para mejorar el acceso de los deportistas a este tipo de equipamiento será fundamental acceder al apoyo económico, público y privado.

De cara al futuro, el deporte paralímpico necesita un sistema deportivo más profesionalizado, con mayor especialización y con las federaciones incluyendo a estos deportistas bajo su regazo. La próxima Ley del Deporte recoge este punto, que impulsará su desarrollo.

Por último, la cantera juega un papel determinante. Sin niños y niñas que quieran hacer deporte, el movimiento paralímpico tiene difícil el relevo generacional. Por ello, hay proyectos como la Mesa del Deporte Inclusivo, que, bajo el liderazgo del CSD, promociona la actividad física entre los más jóvenes a través de convenios con autonomías y universidades. También existe la iniciativa Promesas Paralímpicas, creada por el Comité Paralímpico Español junto a diferentes federaciones, para fomentar el deporte de base para personas con discapacidad. Se busca aumentar el número de deportistas y entrenadores, fomentar su especialización y crear una comunidad profesional que permita la detección de talento joven.

Para acceder al informe, pinche aquí.