La Tertulia Al Límite de Radio Marca emitió el pasado domingo, 3 de diciembre, el 2º capítulo de “Deportistas en blanco y negro”. El protagonista fue Ricardo Zamora, “El Divino”. Fue uno de los primeros futbolistas mediáticos de nuestro país.

El capítulo se inició con un interesante reportaje sobre la vida de Zamora, realizado por Juan Manuel Merino, en el que se hizo un detallado repaso a la trayectoria de este portero legendario.

A continuación, en la parte de tertulia, participaron Antonio Rivero (licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y profesor de historia del deporte español), Javier Vázquez (autor del libro «Veteranos y noveles») y Marc Declercq (responsable de proyectos internacionales de España se Mueve, cuyo abuelo, Ramón de la Fuente, jugó el Mundial de 1934 en Italia con Ricardo Zamora). Fueron moderados por Fernando Soria, director del programa.

Zamora no fue un futbolista de la época al uso y la unión de su calidad con su personalidad le permitieron competir en popularidad y fama con otros personajes del momento, como cantantes, actores o toreros. Al margen de su calidad deportiva, su personalidad y capacidad de liderazgo se percibía fuera y dentro de la cancha. Combinó su excelente trayectoria profesional como portero de fútbol con su proyección nacional e internacional.

Debutó con la selección española con 19 años, con la que consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes y fue reconocido como el mejor portero del mundo por la prensa internacional gracias a su actuación en el Mundial de Italia de 1934. Popularizó un despeje específico de porteros, un desvío del balón con el codo, que acabó conociéndose como Zamorana.

Jugó en diversos equipos rivales, Español, Barcelona y Real Madrid. Su fichaje por este club se convirtió en un auténtico escándalo. El presidente del Español no se quería desprender de él y puso sobre la mesa una cifra que parecía imposible de ser pagada: 150.000 pesetas, 900 euros. Increíblemente, el club blanco la abonó.

La Guerra Civil truncó su carrera cuando entró en prisión. Prácticamente se despidió del fútbol en junio de 1936, en un abarrotado Mestalla, en la primera final que disputaron Real Madrid y Barcelona, en la que los blancos se proclamaron campeones gracias a una trascendental intervención de “El Divino”.

Antonio Rivero contextualizó socialmente la época en la que vivió, así como los Juegos Olímpicos de Amberes, Javier Vázquez contó detalles sobre el fútbol de la época y las particularidades de la vestimenta de Zamora y Marc Declercq se refirió al “robo del siglo”, como se conoce la victoria de Italia a España en el Mundial del que era anfitrión.

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