El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) ha elaborado el Estudio sobre la Prevalencia de la Covid-19. Los datos demuestran que el 94,9% de los fisioterapeutas madrileños han conseguido evitar el contagio del virus de la Covid-19 y solo el 2,2% han sido positivos; otro 2,9% de ellos dieron un resultado dudoso.

Estos datos son especialmente positivos si se tiene en cuenta que muchos fisioterapeutas, junto a otros profesionales sanitarios, han luchado en primera línea contra la pandemia. Además, los fisioterapeutas trabajan en contacto directo y a corta distancia con pacientes que podían estar infectados, aunque aún no lo supieran; y con frecuencia atienden a personas discapacitadas que no usan mascarilla durante el tratamiento.

El objetivo del estudio, que se realizó entre diciembre de 2020 y abril de 2021 y en el que participaron 1.000 fisioterapeutas, ha sido conocer cómo ha repercutido la pandemia en el colectivo de los fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid: cuántos han padecido la enfermedad y las medidas de seguridad observadas, así como sondear otras cuestiones como su estado laboral, económico y psicológico.

En cuanto a los fisioterapeutas que dieron positivo en la prueba de la Covid-19, el 54,9% de ellos tuvo una sintomatología moderada, el 13,5% requirió hospitalización y el 8,2% fueron asintomáticos.

Entre las medidas más comunes utilizadas para evitar la propagación del virus figuran, por orden de importancia: el uso de mascarilla y de hidrogel por parte del paciente, la ventilación del local, la toma de temperatura y la desinfección de superficies. Se adoptaron otras medidas destinadas a los profesionales, como la realización de test rápidos ante la sospecha de sintomatología y el cribado mensual del personal adscrito a la consulta.

A los miembros del CPFCM también se les preguntó por su situación psicológica en cuanto a preocupación, resiliencia, miedo, ansiedad, fortaleza, valor, tristeza, mal humor, tensiones familiares o dificultad para conciliar el sueño, entre otros aspectos. Se trataba de identificar las secuelas de la elevada tensión que han tenido que soportar los fisioterapeutas, como profesionales sanitarios, en hospitales, centros de salud, residencias, etc.

En este sentido, más del 70% de los encuestados sintieron preocupación “a veces” o “con frecuencia” durante la pandemia; el 68,3% tuvieron miedo en algún momento; más de la mitad estuvieron generalmente de mal humor; y el 61,9% reconocen haber tenido tensiones familiares durante la pandemia.

La inmensa mayoría, el 82,9%, también lamenta haber padecido dificultad a la hora de conciliar el sueño. En concreto, el 58,6%, “a veces” y el 24,3% “con frecuencia”.

Por último, a la pregunta de cómo definiría el daño psicológico sufrido durante la pandemia, el 26,4% lo califica de grave; el 55,1%, de moderado; y el 18,5%, de leve.

Como consecuencia de la Covid-19, el 41,4% de los fisioterapeutas tuvo una menor carga de trabajo durante el periodo del estudio. Una gran mayoría (76,4%) de los profesionales cree que tendrán menores ingresos en 2021 que el año anterior y solo un 4,8% no han experimentado ningún cambio significativo en su situación profesional, mientras que el 19,1% sufrió un cierre, un ERTE o perdió el empleo.