Ocho medallas de oro, 11 de plata y otras tantas de bronce son las preseas conseguidas por los deportistas españoles en los I Juegos Europeos de Bakú 2015. Participaron 50 Comités Olímpicos.

Del 12 al 28 de junio la ciudad de Bakú, capital de Azerbaiyán, ha sido sede de la celebración del primer evento de carácter multideportivo y continental de la historia del viejo continente, los Juegos Europeos. Esta iniciativa dio sus primeros pasos en España, y ha sido el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, un firme impulsor de la idea.

Con sólo dos años de preparación, los responsables del evento han logrado alcanzar un nivel de organización magnífico. La ingente cantidad de recursos disponibles ha permitido contratar profesionales de otros países, mayoritariamente, británicos, aunque también españoles, que, con la experiencia que atesoran tras haber realizado unos Juegos Olímpicos tan brillantes como los de Londres 2012, han aportado un espléndido barniz de excelencia en todas las áreas.

Todo comenzó el pasado día 12 con una ceremonia de inauguración colosal, digna de los mayores eventos deportivos del planeta. Como colofón a una magnífica puesta en escena, la interpretación de la canción “Imagine” por la cantante Lady Gaga.

La delegación española tuvo como abanderado al campeón olímpico en Taekwondo, Joel González

El nivel de las instalaciones en las que se han llevado a cabo las competiciones se ha calificado de inmejorable. Un alarde a la altura de cualquier competición del máximo nivel, incluidos los Juegos Olímpicos. A esto hay que añadir un seguimiento en directo tanto a través de la imagen emitida por los canales de televisión, donde el despliegue de medios técnicos ha sido de primer orden, como de la página web de Bakú y de la App creada ex profeso al efecto. Los medios de comunicación han podido trabajar con todos los recursos necesarios para hacer llegar la información de manera rápida y eficaz.

El nivel de público ha ido creciendo a medida que ha ido transcurriendo la competición y las eliminatorias se han convertido en semifinales y finales. No obstante, la grada se ha volcado con los deportistas locales.

Sólo un matiz que empaña la magnífica organización. En el muelle de transportes de la villa de los deportistas un autobús atropelló a varias nadadoras austriacas, resultando una con lesiones de gravedad de las que todavía se desconocen las consecuencias finales. Los errores humanos no se pueden prever, pero las señalizaciones que posteriormente aparecieron en el propio muelle de transportes y la posterior limitación de velocidad de los vehículos acreditados han contribuido a que no se hayan producido más accidentes en una ciudad con un tráfico complicado.

A nivel deportivo cabe destacar el apabullante dominio del medallero a cargo de la delegación de Rusia con 164 medallas, 79 de ellas de oro. Por momentos su himno se escuchaba de manera constante en las entregas de recompensas que emitía la televisión. Sorprendente la segunda plaza de la anfitriona, Azerbaiyán, sostenida en el estupendo nivel demostrado en los deportes de combate, y en dura pugna con dos grandes potencias del deporte mundial, Gran Bretaña y Alemania.

España logró unos resultados muy satisfactorios al acabar entre los diez primeros de los países del medallero, con 30 medallas, ocho de oro, y 11 de plata y bronce, en una competición sin referentes y en la que el objetivo por número de medallas era una incógnita.

Excelente rendimiento de los deportes acuáticos con un total de nueve medallas, aunque la competición en estas disciplinas era de carácter juvenil, no desmerece para nada el resultado, antes al contrario confirma el relevo generacional. Magnífica también la competición de Luis León Sánchez en Ciclismo que obtuvo dos medallas, una de oro y otra de bronce.

Muy meritorios son también los dos oros conseguidos por Damián Quintero y Sandra Sánchez (Kárate), Miguel Alvariño (Tiro con Arco),  Rayderley Zapata (Gimnasia Artística), Fátima Gálvez (Tiro Olímpico), Vicente  Lli y Sara Moreno (Gimnasia Aeróbica) y Pablo Abián (Bádminton).

La Ceremonia de Clausura volvió a ser una celebración acorde al nivel mostrado en estos Juegos y contó con la participación de los deportistas de los 50 países participantes en los mismos. El abanderado de la delegación española fue Pablo Abián.

Finalizan unos Juegos Europeos que cabe calificar como un éxito. Sólo resta esperar que se consoliden y se hagan un hueco en el calendario deportivo internacional. Para ello es clave que, celebrándose en año preolímpico, la competición tenga gran influencia o sirva de clasificación para los Juegos Olímpicos, que los deportes acuáticos aporten competidores de carácter senior y que el Atletismo celebre un evento acorde con el nivel que se presume a esta competición.

En un principio se barajó que la propia Bakú organizara la II edición que tendrá lugar en 2019. Descartada la idea, se otorgaron a Holanda, proyecto que no ha cuajado por falta de apoyo económico de carácter institucional. Como se ha dicho con anterioridad parece que pretendientes no le faltan a estos Juegos, y de entre los que han trascendido se encuentran varias ciudades de Turquía, la capital de Bielorrusia, Minks, y la ciudad rusa de Kazán.