La Consejería de Educación y el Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas han firmado un acuerdo para fomentar la alimentación saludable entre los más jóvenes. Impartirán cursos, talleres y juegos para niños, padres y profesores.

La Región de Murcia vuelve a ocupar los primeros puestos en sobrepeso y obesidad infantil. Con este convenio se pretende difundir y fomentar las actuaciones sobre alimentación saludable en los centros educativos.

Ambas instituciones trabajarán de forma conjunta en diferentes sectores. Según Adela Martínez, consejera de Educación, Juventud y Deporte, trabajarán con un objetivo común: “Concienciar a la comunidad educativa y a la sociedad en general de estos aspectos, que redundan en crear una sociedad con valores arraigados en materia de alimentación saludable”.

El Colegio de Dietistas-Nutricionistas se compromete a realizar estudios en distintas situaciones de intervención nutricional, como sobrepeso, obesidad o alergias alimentarias, además de impartir formación para el profesorado y alumnado en materia básica sobre nutrición, mediante talleres.

Desarrollarán, asimismo, actividades en días puntuales en los colegios para fomentar la dieta sana con juegos, para facilitar la comprensión y atención de los más pequeños. Otro punto de acción será la colaboración con las Ampas en actividades dirigidas a los padres y madres.

Luis Hidalgo Abenza (decano del Colegio de Dietistas), explicó que “es imprescindible actuar en estos tres frentes, y más teniendo en cuenta que primero se crean los hábitos en casa y luego se potencian en las escuelas. Bien es cierto que tampoco se logra avanzar si los niños aprenden valores saludables en la comida que hacen en la escuela y luego en el resto de las que tienen en casa no se siguen las mismas pautas”.

Hidalgo comentó que el Colegio tenía pendiente estar en los centros escolares, para hacer intervenciones a largo plazo: “Si se crean valores entre los más pequeños, que luego se mantienen en los institutos, es más fácil que queden presentes cuando se conviertan en adultos”.

El juego será parte de las actividades proyectadas, porque al formar de manera lúdica es más fácil que lo que se intenta enseñar deje huella en los pequeños. También se realizarán talleres estacionales, abordando los alimentos de temporada.

El objetivo que persiguen los nutricionistas no es demonizar productos ni centrarse en alimentos prohibidos, sino poner sobre la mesa todo tipo de alimentos para que, especialmente los jóvenes, conozcan cada uno de ellos y la periodicidad adecuada de su consumo. Hidalgo señaló que “estos conceptos tienen que quedar muy claros desde el principio y son ellos los que deben aprender a manejar cada alimento. Deben saber que en la rueda de los alimentos hay algunos de consumo ocasional y otros diarios, por ejemplo”.

Una de las acciones que contiene el plan es un curso de formación del CPR destinado al profesorado de centros con servicio de comedor escolar, sobre "Estrategias de mejora de hábitos de vida y prevención de enfermedades en niños y adolescentes".