El Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad Valenciana  ha trasladado al gobierno regional la necesidad de incluir a estos profesionales en el Sistema Valenciano de Salud.

Luis Cabañas y Rocío Planells, secretario y gerente de la entidad, respectivamente, se reunieron con la portavoz de Sanidad del Grupo Socialista en Les Corts, Carmen Martínez, manteniendo todas las medidas de seguridad y distancia social impuestas por las autoridades sanitarias.

Le trasladaron la necesidad de incluir a los dietistas-nutricionistas en el Sistema Valenciano de Salud y más en estos momentos donde la malnutrición por exceso o por defecto se ha revelado imprescindible en un mejor pronóstico o respuesta de los pacientes con coronavirus. Cabañas señaló que “algunos estudios apuntan a la relación de obesidad como un peor pronóstico de la Covid-19. Una menor capacidad respiratoria, peor ventilación pulmonar o un estadio de inflamación constante que altera el sistema inmune pueden ser algunos de los factores contraproducentes para afrontar la infección provocada por el SARS-CoV-2”.

Pero no solo la malnutrición por exceso (obesidad) afecta de forma negativa a las personas infectadas por Covid-19. Se ha observado en los distintos centros hospitalarios que los pacientes ingresados por esta causa tienen mayor riesgo de desnutrición, debido a la pérdida de peso y de masa muscular que sufren durante el periodo de infección. El secretario del colegio indicó que “las sociedades europeas de referencia han insistido mucho en la importancia del control y soporte nutricional en el tratamiento integral de la infección por Covid-19 y España es el único país que no contempla la figura del nutricionista en su Sistema de Salud”.

La inclusión de estos profesionales en el Sistema Valenciano de Salud es una de las iniciativas recogidas en el documento “Propuestas para una Sociedad más Saludable”, elaborado por el CODiNuCoVa, y que contempla una serie de acciones que repercutirían en una mejora de la salud de los valencianos, como el fomento de hábitos de vida saludables desde la infancia y con promoción de los mismos desde los centros escolares, la mejora de la alimentación en personas de edad avanzada, en hospitales y centros de día y residencias o la lucha contra el intrusismo y la precariedad laboral del colectivo de profesionales de la nutrición, entre otras cuestiones.